¿ACASO ES USTED ACCIONISTA DE REPSOL?


En los últimos días, prensa, televisión, radio,  internet y el resto de medios de comunicación dedican portadas y espacios preferenciales a la nacionalización de YPF por parte del Gobierno argentino. La idea que subyace y que se pretende transmitir desde esos altavoces es la de que “el ejecutivo de Cristina Kirchner nos ha robado el petróleo a los españoles”. ¿Nos? ¿A quién? ¿A qué españoles? Desde luego hacía mucho tiempo que una noticia que afecta a tan poca gente tuviera tanta difusión en los mass-media.
Porque mucho me temo que ni usted ni yo tenemos acciones de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), la filial argentina de Repsol. De hecho sólo aproximadamente un 26% del capital de YPF es español, el resto es capital privado mejicano, brasileño, estadounidense y… argentino.  Además si comprobamos el accionariado de Repsol-YPF veremos que la mayoría de accionistas españoles, no son ciudadanos de a pie, sino ex altos cargos políticos, e incluso actuales ministros. Seguramente ése es el motivo de la importancia mediática de esta intervención.
Argentina ha tomado una medida que la propia Constitución española contempla como posibilidad. La de nacionalizar los recursos del país para beneficio colectivos de los españoles. Hay quien señala que tras la intervención de Cristina Kirchner puede haber intereses  personales, en todo caso es algo que tocará juzgar a los argentinos en las urnas, pero no a los políticos españoles –los menos indicados para hacerlo– que bastante tienen con dar explicaciones de su nefasta gestión y de sus constantes casos de corrupción.  Por nuestra parte deseamos que el Gobierno de la Casa Rosada sepa aprovechar los recursos que ha nacionalizado para mejorar las condiciones sociales de los argentinos y para consolidar una economía cada vez menos dependiente del extranjero y más alejada de la influencia norteamericana, sería una buena noticia para todos los que nos oponemos a la globalización liberal.
En una situación agónica y en caída libre en las encuestas, Mariano Rajoy está aprovechando esta circunstancia como cortina de humo para tapar su nefasta gestión y el agravamiento de una crisis de la que nadie es capaz de ver el final. De los  8.000 millones de dólares/euros en los que se valoran las acciones intervenidas, sólo unos 2.000 pertenecería a unos pocos privilegiados españoles, esos 2.000 millones son una ridiculez ante los 60.000 millones de fraude fiscal que se valoran hoy en nuestro país y son simplemente calderilla frente a los intereses de los interés de  la de deuda que Rajoy paga a al alta finanza.  Contrasta la chulería con la que Rajoy ha contestado a Argentina, poniendo en peligro unas relaciones bilaterales que son –por muchos motivos– de interés prioritario para España, chulería ridícula pues la UE ya le ha dicho que él no pinta nada en la escena internacional y que mejor permanezca callado. Chulería frente a Argentina que contrasta con la servil sumisión y las continuas genuflexiones ante los mercados y la finanza internacional. No nos extraña que Rajoy se esconda ante la opinión pública, vergüenza es de lo poco que le queda.
Por adelantarnos a los acontecimientos, es necesario advertir que el petróleo gestionado por Repsol-YPF no abastecía al consumo español, por lo que éste no queda en absoluto afectado por la nacionalización de la empresa. Lo decimos por si el Gobierno pretende usar esta excusa para subir el precio de los carburantes en las próximas semana, si lo hace es simplemente para llenar con nuestro dinero las arcas pública que ellos han ido vaciando estos años, gastando el dinero en putas y cocaína en Sevilla y en trajes y regalos en Valencia, por ejemplo.
Enric Ravello
Secretario de relaciones nacionales e internacionales de Plataforma per Catalunya.