HISTÓRICO RESULTADO DO PARTIDO IDENTITARIO CATALÁN: MÁIS DE 75.000 CATALÁNS CONFIAN NA PLATAFORMA PER CATALUNYA

O valeiro informativo sobre as posibilidades electorais de PxC, é patente, mais sempre algúns pseudo-profetas da progresía apontan determinadas posibilidades desta formación política amiga.

IDENTIDADE GALEGA apoia e pide o voto nestas eleccións ao Parlamento de Cataluña ao partido PLATAFORMA PER CATALUNYA, liderado este por Josep Anglada.
Entendemos que o proxecto de Josep Anglada e o do seu partido, representan en Cataluña un proxecto viable e có éxito de acadar unha representación parlamentaria nesta comunidade autónoma, que garanta a defensa da Identidade catalana i europea, fronte ao deterioro democrático e político, fronte à crise económica e social; todo elo agravado polo impacto da inmigración masiva que atura a sociedade catalana.
IDENTIDADE GALEGA, que ten vencellos de anos de amizade con Plataforma per Catalunya, aférese aos pulos dos outros partidos identitarios europeus que están a apoiar a PLATAFORMA PER CATALUNYA
El gobierno socialista con el decreto de carbón pretende beneficiar a una comunidad autónoma, la del presidente del gobierno, perjudicando a otra: Galicia,donde el PSOE perdio las elecciones autonómicas.
El carbón español es un sector fuertemente subvencionado y medioambientalmente negativo, pero el carbón español es un caladero de votos para el PSOE.
En Galicia se cifran en mas de 2000 los empleos que se perderan si Zapatero sigue pensando solo en sus votos y no en los intereses generales.
Los astilleros ferrolanos siguen sin ser autorizados a construir barcos por parte de la UE, como pago para que el gobierno español se librara de tener que devolver subvenciones a la UE que habia otorgado ilegalmente el gobierno español......
ZAPATERO PRETENDE MANTER OS VOTOS SUBVENCIONADOS DOS MINEIROS LEONESES E CASTIGAR A GALICIA DE NOVO, COMO CON TEMAS COMO LEITE, CONSTRUCCION NAVAL ETC..ETC..
El Gobierno dio luz verde en febrero al conocido como decreto del carbón –Real Decreto de Restriciones por Garantía del Suministro– que permite que se vuelva a quemar carbón nacional. La aprobación de este decreto supone para las comarcas mineras que el sector del carbón se reactive acabando con la incertidumbre generada a raíz de la caída de la demanda energética. Así, la normativa prima a las centrales térmicas para que consuman carbón nacional en detrimento de las que queman carbón de importación. Por este motivo, el decreto es un balón de oxígeno para León y Asturias pero no para Galicia. El BNG fue desde el principio crítico con el decreto por este motivo ya que, a su entender, el Ejecutivo central intenta mantener ayudas a la minería y a las industrias extractivas a pesar de estar condenando otras zonas, como Galicia.
De esta forma, la decisión de priorizar el carbón nacional puede afectar gravemente a la actividad económica de las centrales térmicas gallegas, situadas en Meirama (Cerceda) y As Pontes. Estas centrales apostaron por la utilización de carbón importado debido al progresivo agotamiento de la materia prima próxima a las centrales, debido a las menores emisiones que produce el uso de carbón de importación y sus menores costes económicos. Ahora ambas centrales ven su actividad futura amenazada después de realizar grandes inversiones para adaptar sus instalaciones, lo que podría tener un impacto grave en las dos comarcas. Desde el ayuntamiento de Cerceda estiman que si la planta de Meirama echa el cerrojo, municipio y comarca podrían dejar de percibir unos 20,3 millones de euros al año y se perderían de la orden de 950 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. Entre las dos empresas el número de despidos llegaría incluso a los 2.000.
Este año está siendo especialmente duro para las dos compañías. La térmica de Endesa –As Pontes– paró en abril durante dos semanas por primera vez en su historia y la de Gas Natural Fenosa –Meirama– solo ha funcionado 15 días en lo que va de año por la caída de la demanda eléctrica y el mayor auge de las renovables.
La prima al carbón nacional, pendiente de entrar en vigor, puede suponer un fuerte golpe para las dos comarcas. Pero también afecta a otras cuestiones, ya la Administración estima que la disminución de la actividad económica propiciará que se dejen de ingresar unos 20 millones de euros en los puertos de A Coruña y Ferrol.
La asesoría jurídica de la Xunta recurrirá ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y ante el Tribunal Supremo la modificación del real decreto si el Gobierno central lo aprueba. La Xunta ha decidido actuar ahora, a pesar de haber podido hacerlo con anterioridad en la Comisión Nacional de Energía. Por eso el BNG critica que llegan tarde.
Pero lo importante ahora es que los tres partidos gallegos se pongan de acuerdo para demandar que el decreto del carbón garantice la continuidad de las centrales térmicas gallegas. Tampoco estaría de más que el Gobierno de Rodríguez Zapatero defienda también los intereses de Galicia, para que esto no se convierta “nun novo Astano”
FONTE XORNAL
EL NÚMERO 31 DE IDENTIDAD YA EN LOS KIOSKOS.
III. Orientaciones
III.1. Contra la indiferenciación y el tribalismo, por unas identidades fuertes
Hoy planea sobre el mundo una amenaza de homogeneización sin precedentes, que como efecto de retorno ha conducido a las crispaciones identitarias: irredentismos sangrientos, nacionalismos convulsivos y chauvinistas, tribalizaciones salvajes, etc. El primer responsable de estas condenables actitudes es la globalización (política, económica, tecnológica, financiera) que las ha producido. Al negar a los individuos el derecho a inscribirse en identidades colectivas heredadas de la historia y al imponer un modo uniforme de representación, el sistema occidental ha hecho nacer, paradójicamente, formas delirantes de afirmación de lo propio. El miedo al Otro ha dejado lugar al miedo a lo Mismo. La cuestión de la identidad está llamada a cobrar una importancia cada vez mayor en los próximos decenios. En efecto, la modernidad, al quebrar los sistemas sociales que atribuían a los individuos un lugar en un orden reconocido, ha estimulado las preguntas sobre la identidad, despertando un deseo de comunión y de reconocimiento en la escena pública. Pero la modernidad no ha sabido ni querido satisfacer esas preguntas. Y el "turismo universal" no es más que una alternativa irrisoria al repliegue sobre sí mismo.
Frente a la utopía universalista y a las crispaciones particularistas, afirmamos la fuerza de las diferencias, que no son ni un estado transitorio hacia una unidad superior, ni un detalle accesorio de la vida privada, sino la sustancia misma de la existencia social. Estas diferencias son, por supuesto, nativas (étnicas, lingüísticas), pero también políticas. La ciudadanía designa al mismo tiempo la pertenencia, el compromiso y la participación en una vida pública que se distribuye en diversos niveles: así, es posible ser al mismo tiempo ciudadano del barrio, de la ciudad, de la región, de la nación y de Europa, según la naturaleza del poder delegado a cada una de estas escalas de soberanía. Por el contrario, no es posible ser "ciudadano del mundo", pues el "mundo" no es una categoría política. Querer ser ciudadano del mundo es remitir la ciudadanía a una abstracción que procede del vocabulario de la Nueva Clase liberal.
IDEGA defiende la causa de los pueblos porque juzgamos que el derecho a la diferencia es un principio cuya validez reside en su generalidad: sólo puede defender su diferencia quien también es capaz de defender la de los otros, lo cual significa que el derecho a la diferencia no puede ser instrumentalizado para excluir a los diferentes
III.3. Contra la inmigración, por la cooperación
Por su rapidez y por su carácter masivo, la inmigración de poblaciones, tal y como la conocemos hoy en Europa, constituye un fenómeno incontestablemente negativo. Esencialmente, la inmigración representa una forma de desarraigo forzoso, cuyas motivaciones son al mismo tiempo de orden económico —movimientos espontáneos u organizados desde países pobres y poblados hacia países ricos con menor vitalidad demográfica— y de orden simbólico —atracción de la civilización occidental, que se impone mediante la desvalorización de las culturas autóctonas en provecho de un modo de vida consumista—. No cabe achacar la responsabilidad de la inmigración a los inmigrantes, sino a los países industrializados, que, tras haber impuesto la división internacional del trabajo, han reducido al hombre a la condición de mercancía deslocalizable. La inmigración no es deseable ni para los emigrantes, que se ven obligados a abandonar su país natal por otro donde son acogidos como simples complementos de necesidades económicas, ni para las poblaciones de acogida, que sin haberlo deseado se ven enfrentadas a modificaciones frecuentemente brutales de su entorno humano y urbano. Es claro que los problemas de los países de origen no se van a resolver mediante transferencias generalizadas de población. En consecuencia, IDEGA es favorable a una política restrictiva de la inmigración, necesariamente combinada con un incremento sustancial de la cooperación con los países del Tercer Mundo, donde las solidaridades orgánicas y las formas de vida tradicionales aún están vivas, para superar los desequilibrios inducidos por la mundialización liberal.
III.4. Contra el sexismo, por el reconocimiento de los géneros
La diferencia entre los sexos es la primera y más fundamental de las diferencias naturales, pues nuestra humanidad no asegura su reproducción sino a través de ella: la humanidad, sexuada desde su origen, no es una, sino doble. Más allá de la biología, esta diferencia se reinscribe en los géneros masculino y femenino, que determinan en la vida social dos maneras de percibir al otro y al mundo, y constituyen para los individuos su modelo de destino sexuado. El hecho de que existan una naturaleza femenina y una naturaleza masculina no excluye el que los individuos de cada sexo puedan divergir respecto a ellas por mor de los azares genéticos o de las influencias socioculturales. Globalmente, sin embargo, numerosos valores y actitudes pueden atribuirse ya al género femenino, ya al masculino, según qué sexo sea el más apto para materializarlos: cooperación y competición, mediación y represión, seducción y dominación, empatía y desapego, relacional y abstracto, afectivo y directivo, persuasión y agresión, intuición sintética e intelección analítica, etc. La concepción moderna de unos individuos abstractos y liberados de su identidad sexual, que procede de una ideología "indiferencialista" que neutraliza la diferencia entre sexos, no es menos perjudicial para la mujer que el sexismo tradicional, que durante siglos ha considerado a las mujeres como hombres incompletos. Estamos aquí ante una variante de la dominación masculina, cuyo efecto principal fue excluir a las mujeres del campo de la vida pública para, finalmente, acogerlas... a condición de que se despojen de su feminidad.
El feminismo universalista, al pretender que los géneros masculino y femenino son simples construcciones sociales ("la mujer no nace, sino que se hace"), ha caído en una trampa androcéntrica que consiste en la adhesión a unos valores "universales" abstractos que, en último análisis, no son sino valores masculinos. Por el contrario, el feminismo diferencialista, al que se adhiere IDEGA, no duda en proponer que la diferencia de los sexos se inscriba en la esfera pública y en afirmar derechos específicamente femeninos todo ello favoreciendo, contra el sexismo y contra la utopía unisexual, la promoción tanto de los hombres como de las mujeres mediante la afirmación y la constatación del igual valor de sus naturalezas propias.
Roma, 31 ago (EFE).- El líder libio, Muamar al Gadafi, abandonó hoy Italia en medio de la polémica levantada tras su petición de 5.000 millones de euros anuales a la Unión Europea (UE) para combatir a la inmigración ilegal proveniente de África y evitar así una "Europa negra".
Gadafi, que llegó a Roma el pasado sábado para celebrar el segundo aniversario del Tratado de Amistad firmado con Italia, subrayó el papel de Libia como "puerta" de entrada de la "inmigración no deseada" a Europa y pidió la ayuda de la UE para "luchar juntos y afrontar este desafío".
Así, aseguró que es necesario sustentar un ejército que "combata y acabe con la inmigración" y pidió a la Unión Europea 5.000 millones de euros, ya que de otro modo, advirtió, "Europa podría convertirse en África, podría pasar a ser negra".
Las palabras de Gadafi levantaron numerosas críticas en Italia, entre ellas las del partido opositor Italia de los Valores (IDV), cuya diputada Silvana Mura consideró que el líder libio pide el "pizzo" -como se conoce en Italia al impuesto mafioso- a Europa si no quiere ser objeto de una "inmigración salvaje".
Su colega de partido y eurodiputado Luigi de Magistris se preguntó para qué servirían los fondos solicitados a la UE y comentó: "Quizá para subvencionar las masacres de inmigrantes que, expulsados en masa, son llevados a los campos de concentración libios".
Por otro lado, Angelo Bonelli, líder del partido de los Verdes, lamentó que Gadafi utilice "el drama de los inmigrantes, su vida y su sangre para regatear y chantajear a la Unión Europea".
Las polémicas levantadas por la petición de 5.000 millones de euros a la UE se suman a las que se originaron por los seminarios impartidos por Gadafi durante su estancia en Roma sobre el Corán y para difundir el Islám.
¡Non as merques!

En España viven actualmente 5,7 millones de extranjeros, según datos de la oficina estadística de la UE, Eurostat, que suponen ya el 12% de la población. Esto nos coloca como el segundo país con más ciudadanos foráneos de la UE en terminos absolutos, tras Alemania que tiene 7,2 millones, y el quinto porcentualmente. Y con estos número casi doblamos la media europea que es de un 6,4%.
En el caso de España, 2,2 millones de sus ciudadanos extranjeros (el 5% de la población), son de origen comunitario, mientras que 3,3 millones (el 7,4% de la población) provienen de países que no pertenecen a la UE. Según datos del Instituto Nacional de Estadística de junio de 2009, la población extranjera en España se reparte asi: el 14,2% son rumanos (796.000); el 12,7% son marroquíes (710.401); el 7,4%, ecuatorianos (413.715); el 6,7, británicos (374.000) y el 5,2, colombianos (292.971).
Esto sin contar los inmigrantes ilegales y las cifras oficiales "maquilladas" de inmigrantes magrebies en Cataluña, que Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona se ocupan de ocultar.
IDENTIDADE GALEGA apóia a política francesa de expulsións de imigrantes ilegais. Identidade Galega considera que o governo espa ol deveria seguir o exemplo francés e pensar mais nos cidadáns próprios que son os que sofren a delincuencia e os problemas sociais xerados por ziganos romenos asentados ilegalmente en Espa a, que na fraseoloxia politicamente correcta de boas palavras e nulo resultado típica da esquerda européia. Encol das declaracións da Igrexa Católica criticando as expulsións non temos mais que animar a que prediquen có exemplo e abran as portas do Estado Vaticano para acoller aos ziganos expulsados de Francia. Expulsións que por certo que supo en para o expulsado un "premio" de 300 euros a cargo dos contribuintes franceses.... IDENTIDADE GALEGA, na defesa do próprio e de seu.

A memoria politica e corta, a pesar do intentos do PSOE de crear unha "memoria historica" a medida, a sua, a memoria politica de cotio e corta.
Desde Idega queremos lembrar algunha nova que no seu dia fixemos pùblica, e que reflexa a incompetencia e irresponsabilidade dos que gobernan e nos empobrecen dia a dia, nos non esquecemos..
Aqui vai unha de xaneiro de 2008, non ten perdida..
Madrid, 21 de enero de 2008. Desde 2005, el Banco de España ha vendido 7,78 millones de onzas de oro, el 46% de sus reservas. El ministro de Economía, Pedro Solbes, defendió dicha estrategia afirmando que el oro “ya no es un activo rentable”. En su lugar, el ministro propusola compra de divisas y bonos extranjeros. Sus previsiones no pudieron ser menos acertadas.
Desde entonces, el metal amarillo se ha revaluado un 27,4% en euros, lo que equivale a una tasa anual superior al 50% de rentabilidad (por encima de la revalorización del IBEX 35 desde 1993). En las últimas fechas, el valor del oro ha alcanzado máximos históricos cercanos a los 900 dólares por onza trío, impulsado, sobre todo, por la crisis de liquidez que vive en la actualidad el mercado financiero internacional.
Si el Banco de España no hubiera iniciado su programa de ventas de oro en 2005, hoy el valor de sus reservas alcanzaría los 10.098 millones de euros, frente a los 5.430 actuales (un 86% más). De este modo, habría obtenido una rentabilidad media anual del 23% sobre sus reservas, muy superior a la que puede proporcionar, por ejemplo, la renta fija estatal.
El Banco de España acaba de reconocer que por el conjunto de sus ventas de oro ha ingresado cerca de 3.500 millones de euros. Sin embargo, en caso de haber mantenido esas onzas en su balance, la revalorización de las mismas equivaldría a 4.668 millones de euros. Por ello, las ventas irresponsables de oro le han supuesto al Banco de España unas pérdidas de 1.200 millones de euros en tres años. De hecho, aún reinvirtiendo el dinero obtenido en bonos públicos (con una rentabilidad anual del 4%), las pérdidas ascenderían a 1.003 millones de euros.
Por consiguiente, las operaciones de venta de oro del Banco de España no sólo han debilitado el sistema financiero español (al sustituir un activo sólido –el oro- por otro que pierde valor mes tras mes –dinero fiduciario-), sino que incluso desde el punto de vista de la estricta rentabilidad económica, las enajenaciones han sido profundamente equivocadas.
El incendio forestal que afecta a la parroquia de Camba, en Laza, desde hace tres días ha superado ya las 1.000 hectáreas de superficie calcinada, según datos da la Xunta, que señala que está próximo a ser controlado.
En las labores de extinción trabajan un técnico, doce agentes forestales, 34 brigadas, siete motobombas y tres palas.
Ayer estuvieron actuando en la zona 16 helicópteros y 14 aviones, y esta mañana han empezado a reincorporarse medios aéreos a la zona, según la Xunta.
Además, en la zona también hay integrantes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que acudieron ayer tras ser solicitada su ayuda por el Gobierno gallego, así como medios aéreos y terrestres de la Consellería procedentes de A Coruña y Lugo.
El incendio de Laza es el más importante registrado este verano en Galicia en cuanto al número de hectáreas calcinadas, ya que dobla al de Negreira (A Coruña), que sumó unas 500 hectáreas afectadas.
Además de este fuego, en Galicia todavía siguen activos y sin control tres incendios forestales, también en la provincia de Ourense, de más de veinte hectáreas, que son los únicos de los que informa la Xunta
Desde Idega queremos lembrar que sen mecanismos correctores que devolvan o Estado o poder de intervir na economia na procura do ben comun e imposible non actual sistema liberal-capitalista conquerir solucions a temas como a crise lactea que afecta profundamente a Galicia. Asimesmo solidarizamonos coas organizacions agrarias na sua loita, que e a nosa, para arranxar vos problemas do sector lacteo galego, e asumimos as suas reivindicacions.
As organizacións agrarias (SLG-UUAA-XXAA) e cooperativas (AGACA) apelamos ao apoio da sociedade galega para facer fronte, canda o sector leiteiro, a industrias coma Lactalis, Leite Celta e Lácteos Lence, que coas súas destrutivas prácticas comerciais están a afundir aos gandeiros e gandeiras da Galiza mediante a imposición de baixísimos prezos para o leite galego. Ao mesmo tempo, instamos á Administración a situarse ao noso carón apoiándonos nas nosas accións reivindicativas e demandas. O vindeiro mércores 8 de setembro iniciaremos as accións de boicot destas industrias e das súas marcas.
II.8. Lo sagrado.
El hombre no encuentra ni da sentido a su vida más que adhiriéndose a lo que le excede, a lo que sobrepasa los límites de su constitución. IDEGA reconoce plenamente esta constante antropológica, que se manifiesta en todas las religiones. Consideramos que el retorno de lo sagrado se realizará mediante el recurso a los mitos fundadores y a través de la implosión de las falsas dicotomías: sujeto y objeto, cuerpo y pensamiento, alma y espíritu, esencia y existencia, racionalidad y sensibilidad, dominio mítico y dominio lógico, lo natural y lo sobrenatural, etc.
El desencantamiento del mundo refleja la clausura del espíritu moderno, incapaz de proyectarse más allá de su materialismo y su antropocentrismo constitutivos. Nuestra época ha transferido al simple sujeto humano los antiguos atributos divinos (metafísica de la subjetividad), transformando así el mundo en objeto, es decir, en un conjunto de recursos puestos a la ilimitada disposición de sus fines. Este ideal de racionalización utilitaria del mundo va de la mano con una concepción lineal de la historia, supuestamente dotada de un principio (estado de naturaleza, paraíso terrenal, edad de oro, comunismo primitivo) y de un final (sociedad sin clases, reino de Dios, estadio último del progreso, entrada en la era de la pura racionalidad transparente e irénica), ambos igualmente necesarios.
. Pasado y futuro se hallan presentes en toda actualidad. A esta presencia—categoría fundamental del tiempo— se opone laausencia: olvido del origen y oscurecimiento del horizonte. Esta concepción del mundo ya aparece expresada en la antigüedad europea: se encuentra tanto en los relatos cosmogónicos como en el pensamiento presocrático.Frente a los sucedáneos sectarios de religiones caídas, la posición de IDEGA se inscribe en la más larga memoria: el sentido de lo que viene surge siempre de la relación con el origen.
III. Orientaciones
III.1. Contra la indiferenciación y el tribalismo, por unas identidades fuertes
Hoy planea sobre el mundo una amenaza de homogeneización sin precedentes, que como efecto de retorno ha conducido a las crispaciones identitarias: irredentismos sangrientos, nacionalismos convulsivos y chauvinistas, tribalizaciones salvajes, etc. El primer responsable de estas condenables actitudes es la globalización (política, económica, tecnológica, financiera) que las ha producido. Al negar a los individuos el derecho a inscribirse en identidades colectivas heredadas de la historia y al imponer un modo uniforme de representación, el sistema occidental ha hecho nacer, paradójicamente, formas delirantes de afirmación de lo propio. El miedo al Otro ha dejado lugar al miedo a lo Mismo. La cuestión de la identidad está llamada a cobrar una importancia cada vez mayor en los próximos decenios. En efecto, la modernidad, al quebrar los sistemas sociales que atribuían a los individuos un lugar en un orden reconocido, ha estimulado las preguntas sobre la identidad, despertando un deseo de comunión y de reconocimiento en la escena pública. Pero la modernidad no ha sabido ni querido satisfacer esas preguntas. Y el "turismo universal" no es más que una alternativa irrisoria al repliegue sobre sí mismo.
Frente a la utopía universalista y a las crispaciones particularistas, afirmamos la fuerza de las diferencias, que no son ni un estado transitorio hacia una unidad superior, ni un detalle accesorio de la vida privada, sino la sustancia misma de la existencia social. Estas diferencias son, por supuesto, nativas (étnicas, lingüísticas), pero también políticas. La ciudadanía designa al mismo tiempo la pertenencia, el compromiso y la participación en una vida pública que se distribuye en diversos niveles: así, es posible ser al mismo tiempo ciudadano del barrio, de la ciudad, de la región, de la nación y de Europa, según la naturaleza del poder delegado a cada una de estas escalas de soberanía. Por el contrario, no es posible ser "ciudadano del mundo", pues el "mundo" no es una categoría política. Querer ser ciudadano del mundo es remitir la ciudadanía a una abstracción que procede del vocabulario de la Nueva Clase liberal.
IDEGA defiende la causa de los pueblos porque juzgamos que el derecho a la diferencia es un principio cuya validez reside en su generalidad: sólo puede defender su diferencia quien también es capaz de defender la de los otros, lo cual significa que el derecho a la diferencia no puede ser instrumentalizado para excluir a los diferentes
Estos días ha trascendido la noticia de que ERC ha concedido, valiéndose de sus peones, una millonaria subvención a una asociación cultural con objeto de "integrar" a los inmigrantes. ![]()
La idea tácita, en absoluto escrita pero que se da por supuesta por doquier, es que, mientras hablen catalán, da lo mismo si se trata de etíopes o de esquimales. Para los próceres de ERC, la "catalanidad" es como un abrigo de quita y pon y, por consiguiente, se lo puede poner cualquiera. Basta con pasar por una academia de idiomas y ya se es catalán. Esta idea abracadabrante, que es compartida por todo el arco parlamentario -desde el PP y su "nación cívica" hasta el PSOE-, los "republicanos" la hacen compatible con su "nacionalismo catalán" sin explicar la razón por la que, en una hipotética sociedad en la que Cataluña fuera una especie de Haarlem multiétnico, tendría que conservarse pura y diáfana la lengua catalana.
Si supieran algo de historia conocerían que semejante fenómeno está aún por ver bajo el sol. Cabe deducir, en consecuencia, que ellos, en realidad, lo que odia es a España, por identificarla con todos sus "tics" y fobias absolutamente ajenos a la realidad, y prefieren una Cataluña compuesta de kazajos, manchúes, bantúes y libios, antes que admitir el hecho incuestionable de que en Cataluña siempre se ha hablado castellano.
No es de extrañar que el pasado 20 de mayo, se anunciara públicamente en Cataluña un "Pacto Nacional por la Inmigración" vertebrado en torno a tres ejes, a saber: "gestión de los flujos migratorios dentro de la regularidad y de acuerdo con las previsiones y necesidades del mercado de trabajo", "adaptación de los servicios públicos a una sociedad diversa con el fin de evitar la sensación de competencia por unos recursos escasos" e "integración en una cultura pública común donde la lengua y la cultura catalanas sean el eje vertebrador y el punto de encuentro entre personas originarias de diversas culturas que viven en el país".
Pero nada de esto tiene un interés general para el mundo entero salvo por el hecho de que lo que hacen políticos como los que nos ocupan está en plena consonancia con los deseos del mercado y del capital globales. En esta misma columna hemos sostenido en múltiples ocasiones que la inmigración es un fenómeno impuesto desde arriba, lejos de ser, como pretenden políticos, periodistas y la inmensa mayoría del sector académico, un suceso "natural" como las lluvias otoñales.
Así, ha caído en nuestras manos un artículo publicado el 21 de febrero de 2005 en The Sant Petersburg Times, titulado "la diversidad en los anuncios no refleja la vida real". Su relativa antigüedad no lo quita un ápice de interés. El texto se refiere a la realidad norteamericana, por supuesto, pero podría servir para cualquier otro país occidental. Según dice el artículo, "los anuncios [televisivos] sugieren que las comunidades étnicas en los Estados Unidos se mezclan sin recato, unidas por su amor al yogurt, el lápiz de labios y la ropa atlética". Según Charles Gallagher, un sociólogo de la Universidad Estatal de Georgia, en Atlanta, los anuncios están creando una "utopía racial cuidadosamente manufacturada, una narrativa de la ceguera ante el color". Gallagher añade que "las anteojeras con las que la gente conoce a otras razas es absolutamente a través de la TV, y no por interacción humana o contacto… tenemos unas gafas para la interacción racial que nos sitúan muy lejos de la realidad". De acuerdo con Gallagher, según los datos del censo de 2000, solo el 7 por ciento de los matrimonios en EEUU son interétnicos y más del 80 por ciento de los estadounidenses viven en barrios donde el 95 por ciento de sus vecinos son de su misma etnia. Al mismo tiempo, muy pocos tienen amigos íntimos de otros colectivos del país.
Pero pese a que la inmigración masiva conduce a la balcanización multiétnica, las grandes multinacionales y las empresas publicitarias a su servicio van por un lado totalmente diferente de las tendencias naturales de la gente. Son, en términos políticos, profundamente antidemocráticas. Para Dana Wadew, presidente de "Spike DDB", una empresa de publicidad neoyorquina que abunda en los temas gráficos interraciales, "durante mucho tiempo, hablar a los consumidores sobre el color ha ido excluido del panorama y es importante corregir eso". Wadew, por supuesto, no dice por qué "es importante".
Igualmente, la multinacional de las telecomunicaciones "Verizon" ha empleado abundante publicidad en la que aparecen familias multiétnicas para "describir algo que es contemporáneo y realista", mientras que "Yoplait", "Olimpus" o el fabricante de cerveza "Anheuser-Busch" hacen lo propio en sus respectivos ámbitos comerciales. En todos estos casos, por mencionar algunos ejemplos, la realidad va por un lado y el modelo de los medios de comunicación va por otro. Cabría preguntarse por qué es así, pero el hecho es que para Sonya Grier, profesora de "marketing" en la elitista Universidad de Standford, aunque "los anuncios a menudo no reflejan la realidad –todo el mundo es guapo y delgado- y mucha publicidad no es realista. Siempre ha sido lo que reflejan nuestras aspiraciones, lo que podemos ser". Grier concluye que "el multiculturalismo es socialmente deseable".
Nos preguntamos ¿para quién? No, desde luego, a juzgar por los datos, para las personas, independientemente de su étnica de pertenencia. Quizás más bien para las grandes transnacionales, tal y como ejemplifica el portavoz de la ya mencionada multinacional Verizon, John Bonomo, que considera que el empleo de familias multiétnicas en su publicidad está pensado para "apelar al consumidor del mercado mundial". Así las cosas, los pueblos se resisten a la balcanización multiétnica, pese a políticos como los de ERC, PP o PSOE, y así lo revela también hechos como el amplísimo apoyo popular a la Ley de Inmigración del Estado de Arizona, que el presidente Obama quiere suprimir, o cuando, allá por octubre de 2007, se hizo público el informe del "Pew Research Center", realizado en 47 países y que llevaba por título World wellcomes international trade but not immigration (El mundo acepta el comercio internacional pero no la inmigración). Este estudio constituye un hito hasta la fecha por ser la única vez que se ha intentado preguntar directamente a los pueblos por lo que piensan de la inmigración, tal y como comentamos en nuestro artículo del 30 de mayo de 2008 en esta misma columna.
La brecha entre los pueblos y sus políticos, entre los que detentan el poder y los que son citados cada cuatro años, se abre más y más de día en día. Es necesaria, por tanto, una intensa labor de esclarecimiento popular para que las cosas puedan ser llamadas por su nombre.
Eduardo Arroyo
El semanal digital
IDENTIDADE GALEGA DENUNCIA NOVAMENTE A INSEGURIDADE CIDADA NA CORUÑA.
IDEGA DENUNCIA A PRESENCIA DE BANDAS ORGANIZADAS DE XITANOS RUMANOS NA CIDADE DA CORUÑA ADICADAS A ROBAR NA RUA FACENDOSE PASAR POR DISMINUIDOS.
A TACTICA DESTAS BANDAS E PARAR VICTIMA NA RUA, PREVIAMENTE VIXIADA, PRETENSION DE PEDIRLLES FIRMAS PARA UNHA SUPOSTA ASOCIACION,PARA XERAR ASI UNHA SITUACION QUE PERMITA ROBAR A VICTIMA APROVETANDOSE DA SITUACION.
IDEGA LAMENTA QUE POR PARTE DO CONCELLO NON SE ADVIRTA A POBOACION DESTA SITUACION DE INSEGURIDADE XERADA POR DELINCUENTES EXTRANXEIROS.
IDENTIDADE GALEGA
II.7. El mundo: un pluriverso La diversidad es inherente al movimiento mismo de la vida, que evoluciona bruscamente y se va haciendo cada vez más complejo. La pluralidad y variedad de razas, etnias, lenguas, costumbres o también religiones caracterizan al desarrollo humano desde sus orígenes. Ante este hecho, caben dos actitudes opuestas. Para unos, esta diversidad biocultural es una pesada losa y lo que hay que hacer siempre y en todo lugar es reducir a los hombres a lo que tienen en común, actitud que no deja de entra ar, por reacción, toda una serie de efectos perversos. Para otros —y aquí nos contamos nosotros—, las diferencias son una riqueza que conviene preservar y cultivar. La verdadera riqueza del mundo reside, ante todo, en la diversidad de las culturas y de los pueblos. La conversión de Occidente al universalismo ha sido la causa principal de su voluntad de convertir a su vez al resto del mundo, anta o a su religión (cruzadas), ayer a sus principios políticos (colonialismo), hoy a su modelo económico y social (desarrollo) o a sus principios morales (derechos humanos). La occidentalización del planeta, emprendida bajo la égida de los misioneros, los militares y los mercaderes, ha representado un movimiento imperialista alimentado por el deseo de borrar toda alteridad imponiendo al mundo un modelo de humanidad supuestamente superior, movimiento invariablemente presentado como "progreso". El universalismo homogeneizante no ha sido más que la proyección y la máscara de un etnocentrismo ampliado a dimensiones planetarias. Esta occidentalización-mundialización ha modificado la manera en que percibimos el mundo. Las tribus primitivas se denominaban a sí mismas como "los hombres", dejando entender que se consideraban como los únicos representantes de su especie. Un romano y un chino, un ruso y un inca podían vivir en la misma época sin tener conciencia de su recíproca existencia. Esos tiempos han pasado: por la desmesurada pretensión occidental de hacer el mundo totalmente presente a sí mismo, hoy vivimos una época nueva donde las diferencias étnicas, históricas, lingüísticas o culturales coexisten en plena conciencia tanto de su identidad como de la alteridad que, frente a sí, las refleja. Por primera vez en la historia, el mundo es un pluriverso, un orden multipolar donde grandes conjuntos culturales se hallan confrontados entre sí en una temporalidad planetaria compartida, es decir, en tiempo cero. Sin embargo, la modernización se desconecta poco a poco de la occidentalización: nuevas civilizaciones acceden a los modernos medios de poder y de conocimiento, sin renegar por ello de sus herencias históricas y culturales en provecho de los valores o las ideologías de Occidente. Es falsa la idea de que hoy estamos llegando a un "fin de la historia" caracterizado por el triunfo planetario de la racionalidad mercantil, que generalizaría el modo de vida y las formas políticas del Occidente liberal. Al contrario, lo que estamos viviendo es la aparición de un nuevo "nomos de la Tierra", un nuevo ordenamiento de las relaciones internacionales. La Antigüedad y la Edad Media fueron testigos del desigual desarrollo de grandes civilizaciones autárquicas. El Renacimiento y la Edad Clásica estuvieron marcadas por el ascenso y consolidación de los Estados-nación, que compitieron por el dominio de Europa, primero, y luego del mundo. El siglo XX ha visto cómo se dibujaba un orden bipolar donde se enfrentaban el liberalismo y el marxismo, la potencia talasocrática americana y la potencia continental soviética. El siglo XXI vendrá definido por el advenimiento de un mundo multipolar articulado en torno a civilizaciones emergentes: europea, norteamericana, iberoamericana, árabe-musulmana, china, hindú, japonesa, etc. Estas civilizaciones no suprimirán los ancestrales arraigos locales, tribales, provinciales o nacionales, pero sí se impondrán como la forma colectiva última con la que los individuos pueden todavía identificarse más acá de su humanidad común. Probablemente se verán llamadas a colaborar en determinados campos para defender los bienes comunes de la humanidad, sobre todo los ecológicos. En un mundo multipolar, el poder no se define como capacidad para imponer la propia voluntad, sino más bien como capacidad para resistir ante la influencia ajena. El principal enemigo de este pluriverso de grandes conjuntos autocentrados será toda civilización de pretensiones universales, que se crea investida de una misión redentora y quiera imponer su modelo a todas las demás civilizaciones.
IDENTIDADE GALEGA rexeita rotundamente a situaciòn de inseguridade e degradacion provocada por bandas de narcotraficantes extranxeiros na Coruña, a recente liorta entre africanos e magrebies adicados a venda de drogas non deixa de ser un exemplo mais dos resultados das politicas de inmigraciòn de goberno, xunta e concello.
IDEGA pide a inmediata expulsion dos que veñen a delinquir a Galicia amparandose na “pena” e “solidariedade” dos galegos.
IDEGA considera que a Xunta de Galicia do PP de Feijoo non debe subvencionar con 395 000 euros dos galegos politicas de inmigracion, en todo caso deberian empregarse en repatriar inmigrantes ilegais a seus paises de orixe.
IDEGA