Novo episodio da inmigraciòn que ven a "pagar as pensions" e que "enriquece as nosas sociedades".

Dos agentes de la Guardia Civil de Arteixo se llevaron el domingo una trágica sorpresa al encontrar muerto en su domicilio al joven que iban a detener. Unas horas antes, este corría delante de tres hombres, perseguido después de protagonizar junto a otros jóvenes un asalto a un chalé de Lorbé (Oleiros). Les dio esquinazo, se fue a casa, se drogó y murió. Nada tienen que ver sus perseguidores. La autopsia es clara y certifica que la única causa de la muerte hay que buscarla en una sobredosis.

Sus dos compinches, que se enteraron del final de su amigo casi a la misma hora que la Guardia Civil, ingresaron ayer en la prisión de Teixeiro después de que la titular del Juzgado de Instrucción número 7 de A Coruña les imputara un delito de robo con violencia en casa habitada y lesiones.

Horas antes del hallazgo de su cadáver, el fallecido, de nacionalidad marroquí, y tres compañeros se presentaron en un chalé del municipio de Oleiros. Según la declaración de los que viven para contarlo, acudieron allí para comprar droga. Pero algo pasó en el interior entre ellos y los tres hombres que supuestamente llevaban el negocio, pues terminaron a golpes.

Los ahora encarcelados afirmaron que el fallecido comenzó a discutir con uno de ellos, «la cosa se fue de las manos», aparecieron palos y ahí todos recibieron y todos dieron, siempre según la versión de los supuestos asaltantes. Luego consiguieron escapar y desaparecer. Pero los dueños de la casa pudieron tomar nota del modelo y la matrícula del vehículo en el que huyeron, acudieron al cuartel de la Guardia Civil y contaron que habían sido víctimas de un violento atraco en su domicilio.

¿Hablaron de droga? Para nada. Se limitaron a contar que el sábado por la tarde estaban en casa cuando aparecieron cuatro desconocidos. Armados, la emprendieron contra ellos y contra los muebles, rompiéndolo todo. Tras darles una brutal paliza se llevaron una cámara de fotos digital, una de vídeo y una consola. Pero algo les dice que fueron víctimas de un error. Los moradores del chalé explicaron a la Guardia Civil que los asaltantes no paraban de preguntar por «un tal Javi». Y que al final, uno de ellos dijo: «Nos equivocamos». Y abandonaron la casa.

Los agredidos salieron tras ellos y pudieron hacerse con la matrícula del vehículo, propiedad de uno de los supuestos asaltantes. Con esa información, a la Guardia Civil le bastaron unas horas para detener a dos de ellos y hallar el cadáver del tercero. Del cuarto no se sabe nada por el momento, si bien se espera que en breve pueda ser arrestado.

Ayer, los dos detenidos pasaron a disposición judicial y, defendidos por el letrado Ramón Sierra, afirmaron que en ningún momento asaltaron chalé alguno, que solo iban a comprar droga.

Fonte . La Voz de Galicia