INMIGRANTES: EL CASO DE CONCIENCIA COMO NUEVA ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA.

 

Según la agencia Frontex, 107.500 inmigrantes se presentaron en las fronteras de la Unión Europea en julio, tantos como todo el año 2014. Desde enero , mas de 224.000 partiran al asalto de Europa, 160.000 llegaran desde las costas griegas, y mas de 2500 moriran ahogados en su travesia.Segun Berlín, mas de 700.000 desdichados deberan, de aquí a fin de año, establecerse en Alemania, de los cuales un 40% provienen de los Balcanes  . Solo del 10 a 15% de estas poblaciones son “refugiados políticos”, la inmensa mayoria de los demas huyen de la miseria.Calculos judiciales franceses consideran que solo el 1% de los rechazados comodemandantes de derecho de asilo son reconducios a la frontera...

 

Cada dia llega con su lote de nuevos siniestros: un naufragio en el Mediterraneo de terribles consecuencias, el Tunel bajo el canal de la Mancha paralizado por los pasajeros salvajes, las islas griegas tomadas al asalto, Francia desbordada en Calais, Italia en Vintimille, el panico de los estados miembros oscilando entre la empatia y la indiferencia.

La cacofonia europea habitual tranquilizante.

No. Esta vez Europa hace frente a un ataque sin precedentes, al menos parcialmente planificado, que pretende la desestructuración en profundidad de nuestras socieldades.

Alemania se tensa y denuncia la realidad de una inmigración “de confort” .Hungria, Austria, Bulgaria, Dinamarca no comprenden pero no quieren dejarse coger en la definición de grupo de la mala conciencia.

Pero sin acción radical y coordinada, es el adversario el que triunfa, instrumentalizando nuestro humanismo empatico, secundado por los medios de comunicación avidos de sensacionalismo.

Cuando vemos a policias o marinos sobrepasados rajarse ante los botes sobrecargados de pobres desdichados , es la imagen de la Europa acogedora la que sucmbe, es nuestra vulnerabilidad la que salta.

Europa no es una fortaleza protectora de sus pueblos, es un colador.

 

Una crisis geopolitica mas que humanitaria.

 

Pero esta crisis es geopolitica mas que humanitaria: nosotros nos debatimos ante la trampa tendida por una organización terrorista: Estado Islamico, bien organizada y sobre todo consecuente.

El “califa” al-Baghadi, jefe del Estado Islamico (DAESH en sus siglas en inglés) que nosotros repugnamos combatir en su suelo, y que nos intenta golpear , somos el blanco que hace galvanizar su efectivos aumentandolos, nos anuncio el pasado febrero que sumergeria el fragil esquife europeo “con 500.000 inmigrantes que partiran de Libia” si Italia se une a la coalición?”.Los sudaneses, eritreos, afganos, irakies y sirios, ellos si, golpeados por los cambios geopoliticos en curso en Africa y Oriente Medio, no hacen mas que poner en marcha el tren de esta macabra profecia.

Los dirigentes del DAESH dicen lo que ellos hacen y hacen lo que ellos dicen.

Europa no dice nada de lo que quiere ni hace nada de lo que anuncia: el bloqueo de las costas libias, la destrucción preventiva de barcos, etc.. Deseamos que el acuerdo franco-britanico acerca de la lucha contra los pasos clandestinos en Calais nos haga mentir..

Engullida en la procrastination , Europa da su espectaculo cotidiano de desunión y pusilaminidad.

Ella es culpable en primer lugar hacia sus propias poblaciones. Culpable de no hacer un buen diagnostico sobre la naturaleza y la gravedad de la amenaza; de no admitir que sus Estados estan en guerra, de agarrarse como una boya desinchada a sus “valores”, sin osar la unica cosa saludable: responder al Estado islamico.

Bajo el doble frente de la intransigencia migratoria , poniendo en marcha un bloqueo militar sin fisuras de Libia y un cierre eficaz de sus fronteras, y de una in¡tervención militar masiva en su suelo (como las fuerzas especiales americanas y los ataques franceses en Siria) para combatir, aquello que lo sostienen desde hace mucho tiempo: los islamistas sunitas dee “Ejercito de la conquista”, que no tienen nada de moderados o de representativos, y quieren destruir el regimen del Bachar el Assad con el fin de tomar el poder en Siria. Incluso su mentores saudies se empiezan a inquietar.

 

Idealismo testarudo, teñido de cinismo.

 

Evidentemente lo “no dicho” implicito de los discursos de nuestros “responsables” es que nosotros somos los culpables de los cambios en esos territorios en guerra (Afganistan, Irak, Siria, Libia, Sahel..) y que nosotros debemos acoger a todos los desdichados que nuestro aventurerismo militar y politico a arrojado de sus lugares.

Parcialmente cierto.

Francia, eso es cierto, imprudentemente comprometida en Libia, ha contribuido a la desestructuración violenta de ese Estado.

Pero el caos iraki, madre de toda la desestabilización regional, no le es imputable en absoluto, y su acción valiente en el Sahel, mismo con medios insuficientes, debe ser valorada.

En cuanto a Siria , nuestro dogmatismo respecto a Bachar el-Assad que es (como Saddam Hussein o Gadafi en otra parte) la ultima muralla de un equilibrio etnico-religioso imperfecto pero protector de las minorias, principalmente cristianas, y en lo sucesivo claramente el falso apoyo por relación al realismo americano (como acerca de los dossiers ruso o irani).

Cuantas masacres les habrá que dejar cometer todavia, cuantos muertos , cristianos de Oriente dejados a merced de las salvajadas del enemigo, rehenes, atentados, antes de reconocer que estamos ante un enemigo una vez mas?.

Esperemos que el apoyo unanime el 17 de agosto del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a un plan “inclusivo” para las negociaciones de paz en Siria comience un retorno al realismo político y estrategico, sobre todo del lado occidental.

Nuestro idealismo testarudo , por veces mezclado de cinismo, ha contribuido desde hace cuatro años al martirio de ese pais.

 

No es demasiado tarde.Pero hace falta coraje, hay que decir la verdad y asumir las consecuencias. Estamos en guerra. Nuestras opiniones públicas lo han comprendido. Son nuestros políticos (y tambien ciertos “analistas” tan lunaticos como irresponsables) , sobre todo en Francia, que se niegan a admitirlo y tomar las decisiones -no impopulares por mucho tiempo-.

Frente a esta invasión planificada, nosotros no tenemos otra solución: debemos cerrar por algunos años por lo menos las fronteras de Europa a toda inmigración humanitaria y tambien política.

Debemos hacer que el Estado Islamico comprenda que su empresa ha fracasado, que no sumergera a nuestros Estados, ni infiltrara terroristas suicidas, ni sembrara la discordia en nuestras comunidades.

No hay 36 modos de convencer a al-Baghadi y sus esbirros, como por otra parte las redes de inmigración que ellos idearon no son rentables, ni politica ni financieramente.

La política europea debe pasar a ser una política de acogida excepcional bajo condiciones estrictas. No mas: “acogeremos por principio a todo el mundo excepto......” sino “no acogeremos a nadie excepto.....”; estrictamente lo contrario de lo que actualmente provoca el atasco de los dispositivos de registro y acogida.

Schengen esta muerto. Este dispositivo era valido para la circulación de bienes y capitales. Pero estos hombres, mujeres, y niños llegados a las costas italianas y griegas no son bienes ni capitales; ellos son armas de destrucción masiva de un nuevo tipo, vectores, pese a ellos mismos, de desestabilización polìtica y de mutación identitaria.

 

Aumento de los populismos.

 

A fuerza de negar, de renegar su historia y su identidad cristiana como si se tratase de una enfermedad contagiosa, Europa, y singularmente Francia, han ofrecido sus flancos desarmados a la ofensiva política de un islam conquistador dirigido por jefes determinados y ambiciosos.

Nuestra pusalinimidad les encanta. Que regalo inesperado son para ellos los politicos incapaces en su mayor parte de ver lejos, de decidir las prioridades de la acción pública, estos gestores que no dirigen nada y que confunden laxismo y relativismo.

¡La abstención electoral y la desconfianza hacia la política aumentan!

 

Esto no se sostiene!

Nacionalizamos masivamente nuevas categorias de electores, que votaran por gratitud por los poderes que les aseguran una vida confortable a costa de una Francia laboriosa, repugnante por oportunista y alentadora del comunitarismo y el odio social.

Todo esto en el nombre de una laicidad desviada y de valores republicanos deformados por el revanchismo social.

Como sorprenderse del alza de un populismo que hace su cama de esta cobardia de los “partidos de gobierno” ¿buscando la popularidad en la renuncia? El hartazgo y cansancio popular brama.

 

Como Francia en su tiempo, Europa “no puede acoger toda la miseria del mundo”. Ella no tiene los medios y de menos en menos la voluntad. Rica en referencia a otras partes del mundo que estan a sangre y fuego, la Unión Europea esta en crisis política e identitaria profunda y en regresión economica y social sensible por referencia a sus competidores directos. Sin hablar de su peso estrategico en retirada. Ella no es atacada por nadie. Ella es el eslabon debil de un Occidente que vacila.Ella debe ocuparse de sus propios ciudadanos , y no hay ni empleos, ni viviendas, ni dinero que ofrecer a esas masas de inmigrantes “catapultados” en una versión moderna de los asedios medievales, para modificar la composición demografica, etnica y religiosa de nuestros Estados. ES nuestro deber moral de detener la acogida de “segunda zona” de inmigrantes, indigna de nuestros estandars de solidaridad.

 

La paradoja no es mas que aparente. Un poco como esa consigna de seguridad aerea contra-intutiva que avisa que en caso de despresurización de la cabina, hay primero que ponerse la propia mascara de oxigeno antes de ayudar a los niños a ponerse la suya.

 

Es una decisión dolorosa, una aparente renuncia de aquello que ha hecho la historia de Europa, y singularmente de Francia. Pero nostros estamos hechos jirones. Nuestra identidad nacional, el corazon mismo del “pacto republicano” esta puesto en cuestión, nuestra sociedad esta perforada por mil flechas que llevan por nombre demagogia, electoralismo, comunitarismo, ultraindividualismo, endeudamiento público, ineficacia administrativa, ingenuidad internacional, dogmatismo diplomatico. Este giro seguritario cerrado no es mas que el rescate repentino de un muy largo laxismo, de una ceguera testaruda sobre los resortes de la resistencia de las sociedades modernas. Pagamos la aceptación tranquila , desde 25 años, de “horizontalización” masiva del mundo, de la disminución de los Estados, de la explosión de las redes sociales -vectores de progreso para las libertades pero tambien caja de resonancia de las ideologias mas macabras- de la hiperconectividad que produce poco de enlace , mas bien conexiones asesinas.

Nosotros pagamos el dolor de nuestra renuncia a la autoridad política, a la jeraquia de valores, a la prescripción asumida de los comportamientos individuales y colectivos. La sanción de los echos es temible. Se convierte en mortal.Para que sirve ser“el pais de los derechos del hombre” si nuestra población entra en la era de la desconfianza política radical, del desempleo masivo y del no trabajo, se empobrece y se desespera, se ve obligada a financiar a fondo perdido las quimeras humanitarias mientras que sus equilibrios sociales primarios son puestos en peligro por estas utopias?

 

Caroline Galacteos.

Le Point , 21 de agosto de 2015.

Caroline Galacteos es Doctora en Ciencias Politicas y autora de la obra “Manières du monde, manieres de guerre, Nuvis 2013

 

Traducción libre Arturo Doncos

Fuente http://euro-synergies.hautetfort.com/