Detienen al imán de Ribeira, acusado de hacer contratos falsos a inmigrantes

Quedó libre tras ser arrestado por cobrar a los extranjeros por regularizar su situación

Ribeira, como todos los grandes puertos pesqueros, tiene una comunidad de inmigrantes importante. Buena parte de ellos son marroquíes o mauritanos, y llegaron a la capital de la comarca coruñesa de Barbanza enrolados en algún pesquero. Es el caso de Sidi Batt Ould Tiyib, uno de los extranjeros más conocidos en la ciudad por ser el imán de la única mezquita que hay en la zona. Este hombre, que sale habitualmente en los medios de comunicación porque no tiene problemas para mostrar cómo vive el ramadán o cómo abandera la lucha a favor de Palestina, acabó el miércoles en los calabozos de la Policía Nacional. Lo detuvieron porque, presuntamente, hacía contratos falsos a súbditos de su país, que es Mauritania, o de Marruecos.

La investigación arrancó hace unos días, cuando un extranjero que no pudo regularizar sus papeles denunció al imán ribeirense. Este hombre señaló que Sidi Batt Ould le había contratado para algunos de sus negocios, aunque realmente no iba a trabajar para él, sino que la contratación solamente era una treta para poder regularizar su situación y no estar de forma clandestina en España. A cambio de contratarle, el denunciante tenía que pagar mil euros al imán.

Este hombre dijo a la policía que había entregado un adelanto de 600 euros, pero que finalmente no pudo arreglar sus papeles porque las autoridades le pusieron peros a su contratación. Y por eso decidió denunciar el caso. A partir de ahí se puso en marcha la investigación que anteayer condujo a la detención del imán ribeirense.

 

Al menos seis casos

La policía cree que Sidi Batt realizó esta maniobra al menos en seis ocasiones, con ciudadanos mauritanos y marroquíes. Sostiene también que aún se pueden destapar más casos. Y es que el imán, aunque llegó a Ribeira hace casi una década de la mano de un armador, fue progresando en la ciudad. Primero trabajó en un taller mecánico, luego se especializó como electricista y más tarde se empleó limpiando pescado que posteriormente se vende a las conserveras. Desde hace algún tiempo regenta dos negocios, de ahí que pudiese hacer contrataciones. Uno de ellos es un locutorio que luce unos enormes rótulos en pleno centro de la capital ribeirense. El otro es un bar.

Mientras Sidi Batt Ould estuvo detenido, ambos locales echaron el cerrojo. Ayer por la tarde, tras decretarse su libertad -se supone que con cargos, aunque esta circunstancia no pudo ser confirmada con fuentes judiciales- él mismo procedió a su apertura, al menos del locutorio.

Aparentemente, Sidi Batt Ould es una persona que encaja bastante bien en el entorno. Ayer, tras quedar libre, llegaba con sus niños al locutorio y era saludado por los vecinos como cualquier otro día. Sin embargo, la policía le considera autor de un delito contra el derecho de los trabajadores. Al parecer, el hombre fue detenido por la Guardia Civil anteriormente por esta misma causa.