En plena ola de incendios y tras verse las caras el pasado viernes con uno de los fuegos más importantes del otoño -el del Xurés-, los integrantes de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio de Medio Ambiente (gestionados por Tragsa) tuvieron que disfrutar «de vacaciones obligatorias para terminar el contrato», según explicaba ayer un miembro de la brigada que tiene su base en Laza.

El pasado viernes, uno de los más virulentos en cuanto a incendios en la provincia, además de los brigadistas de Laza, hasta Ourense llegó personal de Asturias y Toledo para ayudar en la extinción del fuego que asolaba Manzaneda. Uno de los trabajadores de las BRIF asegura que podrían haber estado trabajando ayer en Ourense 12 helicópteros más con sus respectivas brigadas si no se hubiera dado por finalizado el contrato de Medio Ambiente.

Hoy, el ministerio ha anunciado que decide «de manera extraordinaria prorrogar por primera vez los trabajos de las BRIF para actuar más allá del 15 de octubre», que es la fecha en que normalmente termina la campaña.

Las BRIF, que desde el 2008 trabajan durante todo el año tanto en labores de extinción como de prevención, parecen tener sus días contados, a pesar del compromiso del Gobierno central de profesionalizar el servicio. «Nos dieron las vacaciones a la espera de nueva incorporación, cuando en años anteriores ya sabíamos antes de las vacaciones que regresaríamos en invierno para seguir realizando labores preventivas», explica el brigadista ourensano, que apunta que las razones esgrimidas desde Tragsa para la finalización del contrato es la inexistencia de partidas presupuestarias: «Nos dicen que los presupuestos no se han aprobado». Asimismo, afirma que el servicio de las BRIF está compuesto por profesionales muy preparados física y psíquicamente para intervenir en grandes incendios. Actualmente existen diez bases de las BRIF repartidas por toda la Península, que participaron en la extinción de 120 fuegos este verano.