Altercados en Lampedusa entre policías italianos, inmigrantes e isleños

La batalla se saldó con once heridos, entre ellos tres carabineros y un policía, además de siete inmigrantes.

22/9/2011



La situación que se está viviendo en la isla italiana de Lampedusa es preocupante tras los enfrentamientos de los últimos días entre la policía, inmigrantes e isleños. Ayer se vivieron tensos momentos durante la manifestación de un centenar de inmigrantes, en su mayoría de procedencia tunecina, que protestaban por las repatriaciones que lleva a cabo el Ministerio del Interior italiano. Un grupo amenazó con lanzar tres bombonas de gas y hacer explotar un distribuidor de gasolina. La reacción de los isleños fue de atacar a los indocumentados mediante el lanzamiento de piedras.

Los agentes de policía intervinieron cargando contra los tunecinos. La batalla se saldó con once heridos, entre ellos tres carabineros y un policía, además de siete inmigrantes. También resultaron agredidos por los isleños dos periodistas de la cadena Sky Tg24 y un operador de la RAI, acusados, como el resto de la prensa presente, de promover una «imagen distorsionada» de la isla.

La tensión se propagó rápidamente por toda Lampedusa bajo un clima de «caza al hombre». En el Centro de Identificación y Expulsión (CEI), que el martes terminó en llamas, ayer continuaban los enfrentamientos de los indocumentados y las fuerzas del orden.

El alcalde Bernardino De Rubeis se ha hecho eco del malestar entre los habitantes de la isla: «Estamos cansados. Lampedusa ya ha acogido más de 55.000 inmigrantes y no puede más. Queremos que se nos libere de estos 1.500 delincuentes». De Rubeis se ha dirigido al presidente italiano, Giorgio Napolitano, para pedirle ayuda. También ha intentado inútilmente hablar con el jefe del Gobierno, Silvio Berlusconi, y con el ministro del Interior, Roberto Maroni. Por otra parte, el alcalde se ha tenido que atrincherar en su despacho y ser protegido por la policía, tras haber sufrido una agresión por parte de tres isleños que lo acusaban de ser «demasiado blando» con los inmigrantes.

Interior anunció que, en un plazo de 48 horas, los poco más de mil inmigrantes aún presentes en la isla serán transferidos a otros puntos de Italia a la espera de su repatriación.