Carta abierta a Alicia Sánchez-Camacho 
 
Cuando ya parecía imposible avergonzarse un poco más de la clase política catalana, usted ha dado nuevas muestras que confirman que estamos gobernados por oportunistas sin escrúpulos. Usted es una oportunista que vendería a cualquiera por un solo voto. Y lo está demostrando suficientemente en esta campaña electoral.
Usted ha descubierto tardíamente la inmigración y, con la fe del converso, se ha olvidado de que fue su partido quien abrió las puertas en 1996 a la primera oleada de inmigración. Ha olvidado que durante años, el que fuera Ministro del Interior del gobierno Aznar, Mayor-Oreja, no hizo absolutamente nada para repatriar a los inmigrantes ilegales que iban entrando en catarata hasta el punto de que cuando ustedes abandonaron el poder, habían permitido asentarse a más de 2.250.000 de inmigrantes y a 800.000 ilegales.

Usted, señora Sánchez-Camacho, ha olvidado que el modelo económico español ideado por José María Aznar se basó en salarios bajos, acceso fácil al crédito, ladrillo e... inmigración masiva que permitía mantener los salarios bajos y dar la sensación de que el PIB aumentaba. Usted, ha olvidado que J.M. Aznar siguió negando hasta el 14-M que el aumento de la delincuencia o la violencia doméstica tuvieran algo que ver con el aumento de la inmigración.
Usted, olvida que desde 1998 existen huellas en Cataluña de que se practicaba entre determinadas comunidades africanas inmigrantes la ablación del clítoris. Y ni usted ni su partido dijeron absolutamente nada.
Usted, pide votos de protesta contra la inmigración ilegal y masiva, mientras que en Madrid o en Valencia, comunidades gobernadas por el PP, mendigan el voto de la inmigración e incluso en Valencia han llegado a pedir la ilegalización de las organizaciones antiinmigración. ¿Puede confiarse en un partido que afirma una cosa y su contraria?

Usted, señora Sánchez-Camacho desconoce por completo lo que supone la inmigración para las clases trabajadoras. Como muchos de su partido, conoce solamente a la inmigración por su asistenta, por su chófer o por su jardinero, pero usted no sabe lo que es competir con un inmigrante por un puesto de trabajo, usted ignora lo que es vivir en zonas de inmigración en las que cada vez hay menos autóctonos y más inmigrantes, usted ignora lo que es que sus hijos tengan que jugar en jardines y plazas controladas por bandas latinas o por delincuentes magrebíes. Usted no tiene ni siquiera idea de lo que implica la presencia masiva de inmigración en nuestro país.
Usted ignora que en la actualidad uno de cada cuatro ciudadanos de Cataluña son inmigrantes y que no hay absolutamente ninguna razón para que permanezcan aquí a la vista de las tasas de paro insoportables que castigan a nuestra comunidad. Ellos están en nuestro país sin que nadie les haya llamado, beneficiándose de nuestro sistema de asistencia social, mientras que nosotros sólo tenemos nuestra tierra. Y, créame, que la vamos a defender.
Su "contrato de integración" hubiera tenido sentido en 1999 cuando apenas existían en Catalunya menos de 150.000 inmigrantes, ¡pero no ahora cuando hay 1.250.000! ¿Usted cree que el 55% de la población de Salt -sin ir más lejos- de origen inmigrante tiene interés en integrarse? Si lo tuvieran ya lo habrían hecho. Más bien van a ser los catalanes de estas ciudades los que van a tener que integrarse en las comunidades inmigrantes ya mayoritarias en muchos puntos.
Su partido calló cuando se planteó en enero el tema del empadronamiento de inmigrantes: sus miles de concejales en toda España y, por supuesto, aquí en Cataluña, callaron. Solamente empezaron a recordar que había inmigrantes cuando se hizo patente que Plataforma per Catalunya podía sustraerles algunos votos. Y entonces se convirtieron bruscamente al anti-inmigracionismo. Ustedes empezaron a hablar de "burkas" (inexistentes en Cataluña), pero eludieron pronunciarse contra las "bandas latinas", contra la construcción de mezquitas y contra el hecho que venimos arrastrando prácticamente desde 2002: que la inmigración acapara la inmensa mayoría de becas de comedor, de ayudas sociales y de subsidios no contributivos. Y, señora Camacho, también existen pobres catalanes, gente que ha construido desde generaciones este país y que están en dificultades: ¿qué han hecho sus concejales en Cataluña y en el resto del Estado ante estos problemas? Se lo diré yo: no han hecho nada, han callado miserablemente. Y ahora, justamente en período electoral, usted nos viene con un discurso anti-inmigracionista, inédito en el PP, e incluso contrario al que enarbola su partido en el resto de España. Y eso es jugar sucio y engañar al electorado.
Su partido no salvaguarda a la sociedad catalana ante la oleada migratoria que ha desfigurado nuestra identidad, alterado nuestras constantes sociológicas y sembrado la inseguridad en todos los terrenos. La trayectoria de su partido desde 1996 dice todo lo contrario: el PP que abrió las puertas a la inmigración en 1996, es el mismo que ha callado -¡en los últimos 15 años!- mientras el problema iba fermentando. Y ahora usted nos viene con un "contrato"... Ahora lo que se precisan son medidas drásticas: contención de la inmigración, abolición de la regularización por arraigo, repatriación de los excedentes de inmigración como única solución para resolver el déficit público y poder aumentar los subsidios a nuestra gente, repatriación de los inmigrantes que se encuentren en paro de larga duración y, por supuesto, repatriación ya de quienes hayan cometido delitos en España. Déjese de mitos: la inmigración no se ha integrado en ningún lugar de Europa y no lo hará -no lo ha hecho- entre nosotros.
Nosotros, los catalanes y catalanas que formamos la candidatura Plataforma per Catalunya sostenemos desde hace diez años estas mismas posiciones. Por eso el voto a la PxC es el voto más seguro contra la inmigración ilegal y masiva. Para nosotros el problema de la inmigración no es un eslogan electoral: es la convicción de que debemos aplicar soluciones a uno de los grandes problemas de que tiene este país. Su partido tuvo 8 años para aplicar soluciones (de 1996 a 2004) y no lo hizo aun controlando el poder del Estado. Su partido ha tenido seis años para manifestar su oposición a la llegada masiva de inmigrantes desde la oposición: y ustedes han callado miserablemente. E igualmente, de manera miserable, intentan aprovechar el tema de la inmigración como mero eslogan de fortuna en estas elecciones.
Que los electores no se dejen engañar y que respondan a quienes intentan tomarles como idiotas y analfabetos. Usted, señora Sánchez-Camacho, intenta engañar a los electores. Le garantizo que habrá muchos que tendrán presente que votar a las listas de la Plataforma per Catalunya supone confiar en ciudadanos que no tienen nada que ver con la actual clase política que ha hecho de la mentira su mejor arma. El voto a la PxC es el voto más seguro contra la inmigración y usted no va a seguir engañando impunemente.
MYRIAM MUÑOZ ROMÁN
CANDIDATA PLATAFORMA PER CATALUNYA DE TARRAGONA